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Correr por la playa es una actividad clásica de verano que integra lo mejor del ejercicio y la naturaleza. Correr por la playa difiere mucho de correr por tierra, por lo que los pies y las articulaciones deben adaptarse antes de esforzarse al máximo. Si eres un corredor principiante o nuevo en la playa, sigue estos consejos para asegurar un verano exitoso de carrera por la playa.
Correr en duro vs. correr en fácil
La primera noción a entender es que cuanto más profunda sea la arena, más desafiante será la carrera porque los pies se hunden en la arena blanda. Opta por empezar en arena mojada, más cerca de la orilla. Una vez que te acostumbres a eso, intenta moverte un poco hacia la arena más cálida y blanda para un entrenamiento más duro.
Consulta las mareas
Como se mencionó, correr en arena mojada es ideal para principiantes. La marea baja es la más óptima (o una o dos horas alrededor de la marea baja) ya que el agua retrocede, dejando la arena húmeda, compacta y endurecida. Esto permite que los pies mantengan la estabilidad sin hundirse como lo harían en una carrera sobre arena blanda. Puedes usar aplicaciones y periódicos locales para encontrar las corrientes de marea.
Entrena tus pies
Si buscas correr descalzo sobre la arena, empieza a entrenar tus pies en casa. Camina descalzo por tu casa, y tus pies y las articulaciones de tus extremidades inferiores comenzarán a adaptarse al entrenamiento descalzo. Aumenta tus carreras en la arena añadiendo de tres a cinco minutos extra en cada sesión de entrenamiento. La mejor manera de empezar es con 10 a 15 minutos de carrera, y progresar a partir de ahí.
Estira y rueda
Es posible que después de tu primera carrera notes que tus pantorrillas se resienten mucho. Esto es normal, pero asegúrate de estirar las piernas después de correr. Mantén cada estiramiento durante 20 a 30 segundos. El rodillo de espuma es ideal para mantener el flujo sanguíneo y la humedad en el sistema fascial del cuerpo. Rueda con el rodillo de espuma cada pantorrilla, cuádriceps, isquiotibial y músculo glúteo entre 40 y 60 segundos.
Revisa tus rodillas
Algunas playas son planas, otras tienen una pendiente descendente. Si ya sufres de problemas de rodilla, cadera o espalda baja, asegúrate de elegir arena plana. Correr en una pendiente hará que tu cuerpo compense y aplicará presión en un lado del cuerpo.
Ten cuidado donde pisas
Cada playa es diferente, pero ten cuidado de no pisar una concha, un cristal de mar o una medusa. Varias playas en Florida y alrededor del mundo son conocidas por las medusas urticantes (y casi invisibles, por cierto) que llegan a la orilla, las cuales aún pueden picar si se "revientan" al pisarlas.
Camina y trota
Los principiantes tienden a excederse fácilmente en sus sesiones de entrenamiento. Por lo tanto, divide las diversas sesiones alternando entre caminar y trotar (cada tres a cinco minutos) para evitar lesiones y el uso excesivo. Esto también permite que tu cuerpo se adapte a los problemas climáticos y del tiempo, como el calor, el viento y la arena arrastrada, así como a la sensación de correr en la playa en general.