
Foto de archivo © Eivaisla
El verano está aquí y la vida es fácil. O al menos, así es como debería ser. Cuando la playa te llama, quieres poder responder sin tener que lidiar con molestias innecesarias. Almacenamiento inteligente de refrigerios, ingeniosos consejos para el almuerzo y formas de proteger tus objetos de valor... prepárate para revolucionar tu bolsa de playa con nuestra guía de trucos indispensables.
Incluye una lista de verificación
No hay nada más molesto que finalmente encontrar el lugar perfecto para extender tu toalla, solo para darte cuenta de que olvidaste tu sombrilla en casa. Para evitar estas frustraciones que se pueden evitar fácilmente, intenta hacer una lista de verificación antes de salir por la puerta. Para aquellos que quieren ir a lo grande, laminar una lista para poder reutilizarla cada vez que vayan a la playa es una excelente manera de mantenerse al tanto de las cosas y reducir el desperdicio. Deja algunas líneas en blanco para adiciones de último minuto y deberías estar listo para irte.
Sé astuto con tus objetos de valor
Tal vez olvidaste dejar tu reloj en casa o simplemente necesitas un lugar seguro para guardar tus llaves. De cualquier manera, quieres asegurarte de que tus objetos importantes estén seguros y protegidos mientras disfrutas del día. Todo lo que tienes que hacer es limpiar ese recipiente vacío de protector solar y usarlo como una especie de caja de seguridad portátil. Es muy probable que los posibles ladrones no se tomen el tiempo de revolver tu alijo de protector solar, lo que lo convierte en el lugar ideal para guardar tus tesoros.
Mejora tu juego de refrigerios
Es hora de almorzar y, después de una larga mañana de acción en la arena y el surf, estás hambriento. Así que lo último con lo que quieres lidiar es con una bolsa de galletas o papas fritas aplastadas. Ahorra la irritación guardando los dulces que se pueden aplastar en recipientes de plástico reutilizados. Las botellas vacías de crema para café funcionan de maravilla, al igual que los pequeños recipientes de plástico en los que a menudo se envasan los embutidos.
Ten tus compresas frías y también bébetelas
En lugar de cargar con una nevera llena de compresas frías reutilizables todo el día, ¿por qué no congelas tus cajas de jugo la noche anterior y las usas para mantener tus bocadillos frescos? Para cuando llegue la hora del almuerzo, deberían estar lo suficientemente descongeladas como para disfrutarlas. Luego, al final del día, tíralas al contenedor de reciclaje y listo.
Previene el doloroso taponamiento
Cualquier nadador puede dar fe de la miseria que conlleva tener los oídos tapados con agua. Afortunadamente, hay un truco fácil que puede evitar que esa sensación desagradable arruine tu día. Simplemente tira unos cuantos globos desinflados en tu bolso e ínflalos para expulsar el agua. ¡Y luego de nuevo al agua para ti!
Relájate
Evítate la molestia de cargar más de lo necesario dejando tus artículos para el cuidado de la piel después del sol en casa. Al colocar productos como Green Ice Aloe Vera Gel o After Burn Sun Relief Gel en el refrigerador, tendrás una forma calmante y refrescante de tratar la incomodidad que conlleva un poco de diversión excesiva bajo el sol.